¡Olvídate del mito de que el ejercicio está prohibido para las personas con diabetes! Al contrario, la actividad física regular es un aliado fundamental para tu salud y bienestar general, y juega un papel crucial en el manejo de la diabetes.
Es cierto que el ejercicio puede afectar tus niveles de azúcar en sangre, pero esto no significa que debas evitarlo. La clave está en planificar tu rutina de ejercicios de manera inteligente y mejorar tu autoconocimiento para ajustar tu dosis de insulina según sea necesario.
Incorporar actividad física a tu día a día te permitirá:
- Mejorar la sensibilidad a la insulina: Tu cuerpo podrá utilizar la insulina de manera más eficiente, lo que facilita el control de los niveles de glucosa en sangre.
- Reducir el riesgo de complicaciones: El ejercicio regular ayuda a prevenir enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, retinopatía diabética y nefropatía.
- Fortalecer huesos y músculos: La actividad física te ayuda a mantener una masa muscular y ósea saludable, lo que reduce el riesgo de osteoporosis y sarcopenia.
- Mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés: El ejercicio libera endorfinas, que te hacen sentir mejor y te ayudan a manejar el estrés, un factor que puede afectar el control de la glucosa.
Recuerda, en la diabetes tipo 1, el conocimiento y la planificación son tus mejores aliados.
¿Qué otros mitos conoces acerca de la diabetes tipo 1?
¡Comenta para que los exploremos y aclaremos juntos!




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