¿Te preocupa que el ejercicio afecte tu glicemia? Aquí te cuento cómo hacerlo de forma segura.
- Mide tu glicemia antes de empezar: Si está por debajo de 90 mg/dL, es recomendable consumir algo antes.
- Lleva una fuente de carbohidratos de acción rápida: Puede ser azúcar o tabletas de glucosa en caso de hipoglicemia.
- Hidrátate bien: La deshidratación puede afectar tus niveles de glicemia.
- Elige el tipo de ejercicio adecuado: Actividades de alta intensidad generalmente pueden subir tu glicemia, mientras que las aeróbicas pueden bajarla.
- Escucha a tu cuerpo: Si sientes mareo o debilidad, detente y revisa tu glicemia.
Conclusión:
Hacer ejercicio con diabetes es seguro si tomas las precauciones adecuadas. Conocer tu cuerpo y prepararte bien te permitirá moverte con confianza y disfrutar de los beneficios de la actividad física. ¿Tienes dudas sobre cómo adaptar el ejercicio a tu rutina? En mi programa de coaching te ayudo a encontrar la mejor estrategia. ¡Reserva tu primera sesión gratuita hoy mismo!
En el próximo post, hablaremos sobre qué comer antes y después de ejercitarte con diabetes. ¡No te lo pierdas!




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