¿Sabías que la cantidad de sueño también puede influir en tu glicemia?
La mayoría de estudios recomienda dormir entre 7 y 9 horas por noche para tener un mejor equilibrio hormonal y glicémico.
Dormir menos de 7 horas puede aumentar la resistencia a la insulina, favorecer antojos y dificultar el manejo de tu diabetes.
Dormir más de 9 horas con frecuencia también puede asociarse a glicemias más altas, sobre todo si hay problemas de sueño no diagnosticados, como apnea.
Lo importante es lograr un sueño suficiente y de buena calidad, adaptando horarios que funcionen para ti.
Conclusión
Dormir bien es clave para sentirte con más energía y tener glicemias más estables. Si quieres ayuda para crear hábitos sostenibles, reserva tu primera sesión gratuita conmigo. Estoy aquí para acompañarte.
En el próximo post hablaremos sobre la siesta: cuándo puede ayudarte o perjudicar tu glicemia. ¡No te lo pierdas!




Deja un comentario