¿Cómo afecta el mal sueño a tu apetito y antojos?

¿Has notado que cuando duermes mal al día siguiente tienes más hambre y antojos?

Esto no es coincidencia. La falta de sueño aumenta la grelina, la hormona que estimula el apetito, y disminuye la leptina, que te ayuda a sentir saciedad.

Esto nos da como resultado más ganas de comer, especialmente carbohidratos y dulces, lo que puede complicar el manejo de la glicemia.

Dormir bien no solo te da más energía, también te ayuda a tomar mejores decisiones alimentarias.

Conclusión
El sueño de calidad es un aliado para manejar tanto tu apetito como tu glicemia. Si quieres descubrir cómo mejorar tus hábitos y sentirte mejor cada día, reserva tu primera sesión gratuita conmigo.

En el próximo post hablaremos sobre el sueño profundo y el sueño ligero: ¿cuál necesitas más? ¡No te lo pierdas!

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