¿Sabías que dormir mal puede aumentar tu ansiedad… y afectar tus glicemias al día siguiente?
Cuando no descansas bien, tu cerebro entra en un estado de alerta. Eso aumenta la ansiedad y hace más difícil regular tus emociones, tus antojos y tus decisiones alimentarias.
Y si tienes diabetes, este combo puede impactar aún más tus niveles:
Cuando hay más ansiedad, suele haber más impulsividad, más hambre emocional y más variabilidad glicémica.
Y al mismo tiempo, las glicemias elevadas también pueden hacer que duermas peor… creando un círculo que se repite una y otra vez.
Pero la buena noticia es que identificar este patrón es el primer paso para romperlo.
Conclusión:
Dormir mejor no solo ayuda a tu bienestar emocional, también puede darte días más estables, con menos variaciones glicémicas y más claridad mental.
Si quieres explorar cómo mejorar tu descanso y tu estabilidad glicémica, puedo acompañarte.
Reserva tu primera sesión gratuita conmigo y descubre qué hábitos pueden ayudarte a dormir mejor.
En el próximo post hablaremos de: “¿Duermes mucho pero aún te sientes cansado? Revisa esto” ¡No te lo pierdas!




Deja un comentario