
Soy médico endocrinólogo y tuve la oportunidad de conocer a Alejandro como paciente en la Clínica Integral de Diabetes (CLID). Desde el principio fue evidente en él, el carisma que tiene como persona y el empoderamiento que ha logrado para el autocuidado de su condición de salud.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica que requiere de un enfoque multidisciplinario para lograr un control óptimo con objetivos que sean reales, alcanzables y medibles. Como médico, una de las lecciones más valiosas que he aprendido a lo largo de los años y que logré afianzar con Alejandro, es que el trabajo en equipo es fundamental.
Trabajar en estrecha colaboración con un coach de salud, educadores en diabetes y con el mismo paciente de forma individualizada, nos permite proporcionar un enfoque holístico y personalizado para cada individuo. Cada paciente tiene necesidades únicas y metas específicas, y un plan de manejo personalizado nos permite abordar esas necesidades de manera efectiva.


